Tenemos que intentar tener los elementos de fontanería de
nuestro hogar en perfecto estado, realizando algún mantenimiento preventivo que
nos puede ahorrar sustos.
Deberíamos revisar las últimas facturas de agua por si ha
habido algún incremento sustancial en alguna, esto puede ser provocado porque
haya pérdidas en algún lugar de la red de saneamiento y en ocasiones son
difíciles de localizar a simple vista. Podemos realizar una revisión anual de
nuestros electrodomésticos que consumen agua, como la lavadora y lavavajillas,
sus tubos y su funcionamiento. También revisar las llaves de paso y comprobar
que la presión del agua es la correcta, revisión de los grifos, cañerías y
comprobar que ninguno de ellos pierde agua por mínima que sea la pérdida,
podemos estar desperdiciando litros a lo largo del día. Si es grave la avería,
debe ponerse en contacto con un técnico pocero o fontanero para solucionarla.